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Organizar la nevera, un básico para evitar el desperdicio

Cómo conservar los alimentos y contar con pautas para organizar la nevera son requisitos esenciales para que los alimentos duren más tiempo y evitar el desperdicio.

El desperdicio alimentario se ha convertido en un gran problema para la salud de nuestro planeta. Un tercio de la comida que compramos se termina tirando.

Cómo organizar la nevera y la despensa para seguir reduciendo el desperdicio alimentario es un paso esencial, así lo señalan expertas.

Por ello, es muy importante asumir esta responsabilidad entre todos para ser cada vez más sostenibles.

Ser sostenibles en casa es algo fundamental, ya que es un entorno controlado. Por eso es importante ser conscientes del problema y empezar por organizar la nevera.

¿Qué debemos tener en cuenta para la organización?
Debemos preguntarnos: Cómo contribuimos al desperdicio alimentario o cuál puede ser el motivo por el que desperdiciamos alimentos.

Y una vez que eres consciente del problema puedes ponerle remedio.

Organizar la nevera y conservar los alimentos es importante para evitar que caduquen y se acaben desechando. Otro factor que hay que tener en cuenta para minimizar el desperdicio es la colocación de los alimentos tanto en la nevera como en la despensa.

Las nutricionistas recuerdan la importancia de «saber cómo se conserva cada uno de los productos para una colocación correcta y evitar su deterioro» y menciona la existencia de alimentos no perecederos y perecederos.

Los primeros, los no perecederos, se conservan a temperatura ambiente durante un largo periodo de tiempo.

Las estanterías de la despensa son el mejor lugar para guardar los alimentos secos, los tarros o las conservas como el atún enlatado, el arroz o las legumbres. También productos envasados como mermeladas o aceitunas.

Las expertas aconsejan «seguir las recomendaciones que se incluyen en las etiquetas de cada producto».

Por otro lado, se encuentran los alimentos perecederos que son alimentos que deben mantenerse refrigerados a baja temperatura como lácteos, verduras o pescados.

Hay alimentos que se conservan congelados por sus propias condiciones como los helados o verduras congeladas, como los guisantes.

«Cada alimento necesita una temperatura distinta -añade- y debe colocarse en sitios específicos para evitar contaminaciones y garantizar la seguridad de todos los productos como los frescos o elaborados».

Cómo conservar alimentos refrigerados
Los alimentos con la indicación en la etiqueta de conservar refrigerado y la mayoría de alimentos con una fecha de caducidad como comida pasteurizada o carnes hay que mantenerlos en la nevera.

La temperatura tiene que estar alrededor de los cinco grados centígrados. De esta manera, evitamos la proliferación de microorganismos que puedan causar daños.

Hay alimentos más delicados como las fresas, carnes o pescado fresco que pueden tener bacterias y son más sensibles que los alimentos ya cocinados

Es importante conservar cada alimento en recipientes protegidos y bien cubiertos.

Hay que tener en cuenta que cuando abrimos la nevera entra aire del exterior y hace que haya un aumento de temperatura. Una vez cierras la puerta el aire caliente ocupa las baldas más altas y enfría las bajas.

La forma segura de organizar los alimentos en las neveras sería tener las frutas y verduras en los cajones de abajo a una temperatura de 2 grados.

En la parte superior, se colocarían las carnes, aves, pescados limpios y comida para descongelar. Muchas neveras tienen cajones preparados para estos productos que mantienen la temperatura a 5 grados.

En una balda superior se pondrían los huevos, lácteos y embutidos. La parte de más arriba se puede usar para guardar los alimentos ya cocinados y listos para su consumo como unas sobras de comida o conservas.

En la puerta, se deben evitar colocar los huevos, ya que es el espacio con mayor temperatura (unos 10 grados). Es el lugar más adecuado para bebidas como el agua o el tomate.