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Pautas básicas y sencillas para retrasar el envejecimiento

Cada una de las células de nuestro cuerpo lleva integrado un ‘reloj molecular’ que registra el paso del tiempo, pero está en notrosos prevenir su acelerado deterioro. Hoy en día, las personas viven más tiempo que antes. En 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más y para el 2050 esta cifra se habrá duplicado.

Según Adriana Carulla, experta en salud y embajadora de Biow, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a una disminución gradual de las capacidades físicas y mentales y a un mayor riesgo de enfermedad. “Es cierto, estamos viviendo más tiempo en años, pero no en calidad de años”, añade.

Claves para retrasar el envejecimiento

Lo bueno es que estas mutaciones no tienen por que ser lineales ni uniformes; está en nosotros poder retrasar en envejecimiento de nuestras células con cambios oportunos en nuestro estilo de vida. Por eso es importante tomar en cuenta estos cinco elementos:

Calidad de sueño:

es esencial para tener energía, una buena salud y también para que el proceso de envejecimiento no suceda a un ritmo acelerado. Cuando no puedes dormir no te sientes bien, pero también se disparan tus niveles de estrés y la apariencia de líneas de expresión y otros problemas de la piel relacionados con el envejecimiento aumentan; además, el no tener suficientes horas de sueño también puede afectar el funcionamiento de tu cerebro, ya que esto evita que tu cuerpo lleva a cabo sus procesos de recuperación.

Rutina de ejercicios:

El deporte y tener una dinámica diaria de ejercicios siempre es recomendable para mantener una buena salud. Entre los más recomendables para prevenir el envejecimiento se encuentra el cardio, que mejora la circulación y fortalece el corazón. El segundo, el entrenamiento de fuerza, que hace que los músculos se mantengan activos y no pierdan su masa y su consistencia.

Pensamientos positivos:

La actitud optimista que promueve un pensamiento positivo consiste en otorgarse el mérito de todas las cosas positivas que pasan por ti e intentar aprender de los aspectos negativos de nuestra vida. Hoy existen muchos estudios que ponen de manifiesto la importancia de las emociones positivas para nuestra salud, capaces de mantener nuestro sistema inmunológico en mejor estado.

Buena alimentación:

La composición exacta de una alimentación equilibrada está determinada por las características de cada persona, por ejemplo, la edad, el sexo y el estilo de vida. Hoy en día son muchos los que no llegan a unos mínimos en la ingesta de frutas, verduras, legumbres, cereales y frutos secos. Además, se consume una mayor cantidad de alimentos hipercalóricos, azúcares, sal y grasas. Si tu alimentación dista mucho de ser considerada saludable y te cuesta cambiar de hábitos, lo mejor es que empieces con pequeñas acciones. Incluir paulatinamente verduras en cada comida y elegir frutas frescas de temporada son algunas de ellas.

Calidad de aire:

Factores externos, como pueden ser el entorno urbano o rural en el que vivimos, la contaminación ambiental, los factores climáticos y la temperatura, entre muchos otros, afectan la calidad de aire que nuestro organismo recibe diariamente. ¿Qué podemos hacer para combatir esta problemática?